27 sept. 2010

Uno no es artista de casualidad. No puedes dar un golpe de pintura a una pared y esperar que te alaben por ello, a no ser que hayas esculpido en ti al artista-pintor. Se esculpe a base de derrotas y fe en uno mismo, con constancia y esperanza, con locura y desarraigo de la realidad, triste. Así pues aquél fracasado que con un sentimiento dulce y desesperado escoge el color de su rabia y arremete contra un muro gris descargando todo su ser e impregnándolo todo de energía creadora en un acto poético, aquél es un artista; y esa mancha informe que parece bella por puro azar será parte de su obra.