26 feb. 2010

Para el hombre del futuro:

Y aquí nos encontramos mis compadres y yo; con más de animal que de humano, con pelos en la piel y un sexo descomunal. Con guerras constantes, instinto e incertidumbre. Con momentos de paz merecida. Con aliento abrasivo, oxidante, que hierve al contacto con el viento. Un ser en plena ebullición, pleno cambio, sin futuro. Somos el conflicto que precede a todo movimiento. Somos la creación, la semilla de un árbol desconocido.
No somos nuestras circunstancias como pensaban los Rusos, sino simples monos camuflados por la técnica y el éxito efímero, la mecha que se consume antes de conquistar la pólvora para ganar protagonismo. Desnudamos nuestras almas esquizofrénicas al mundo para que mueran sin remedio, el loco que debiera ser encerrado nos guía y matamos la sensatez a golpe de sinsentidos.

...Y no podía ser más feliz que en esta época.


4 comentarios:

Tom Hagen dijo...

Porque la cordura... no es humana.

(¿Te llegaste a apuntar al torneo de ajedrez?!)

PrinceSitaDeCrisTaL dijo...

(Llegué por el blog de Juan Angel, moonlight... etc etc. Soy una de sus mejores amigas, Mónica.

Y sí, Cioran me pirra, soy levemente suicida)

RECOMENZAR dijo...

Me encantó... corto... simple hermosamente poeta tus letras

JUAN JES dijo...

Sí, la historia hay que narrarla de esa manera.