5 mar. 2009

Una figura de sombra se yergue en el horizonte hacia la cabellera despeinada. Todo es sombra en él y al fondo solo queda cielo y espacio incierto, mucho espacio, tanto que puede llegar a crear el vacío en la caja torácica de aquel que se atreva a mirar, una sensación que ya nunca se borrará del cuerpo, aunque quede atenuada tras un momento de distracción.
Distracción, llévame lejos, que ya no puedo soportar más el sonido que produce la escucha de la muerte acechante, la desaparición, la no existencia. Algo que muy pocos pueden sacar a flote de las mentes, asfixiadas por mantas, años de vida colmada de hechos, ninguno útil. Aquellos afortunados que sepan retenerlo, consérvenlo hasta el éxtasis. Los restantes, aferrémonos a la palabra, ahogándola hasta dejarla extasiada, para poder seguir soportando el peso de nuestras cabezas sobre los hombros. He dicho.

7 comentarios:

roxana dijo...

TU DICHO ME GUSTÓ, eS INTERESANTE Y DESAHOGA PODER EXPRESARLO, SIGAMOS SIENDO INDIVIDUOS PENSANTES Y NO SOMBRAS!
UN BESO
ROXABA

Laura Gómez Recas dijo...

Te aplaudo.
El gran vacío existencial que nos acecha y la palabra, única certeza. Quizás vamos más allá de lo normal; pero eso es precisamente lo que nos distingue.
Laura

€_r_i_K dijo...

A veces no se quién soy....
Pero eso es distorsión, más que distracción...
Vaya!!!! lo dije.....


Salu2ssss.....

Luz de Gas dijo...

tirarse en el sofá alivia pero no es definitivo

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

"para poder seguir soportando el peso de nuestras cabezas sobre los hombros" quería agregar que las piernas soportan el peso de nuestra estatura , un beso grande !

Carlangas dijo...

Que sepas que aunque no actualices melophilia y yo no te ponga comentarios intelectuales, leo ésto de vez en cuando

roxana dijo...

gracias por tu comentario en mi blog. me alegra que te haya gustado!
Buen fin de semana! Abrazo