8 mar. 2009

Vivo en el bajo de un edificio blanco, inmaculado, que se yergue a las afueras de un pueblo cuyos únicos visitantes son los familiares que asisten al entierro de algún pariente olvidado. Vienen fastuosamente tristes, sorprendentes a cada gesto, pero la gente del pueblo no suele mezclarse con ellos. Un sentido pésame es la mejor barrera ante tanta novedad.
Como si fuera un rey erguido en su trono, desde mi ventana contemplo al mundo. Mis congéneres siempre bromean cuando digo esto, pero yo hablo completamente en serio. Noto como el mundo se me ofrece cuando la brisa mece al trigo verde, cuando una nube confusa abraza al horizonte o cuando Juanito vuelve como cada tarde por el camino de los pastos, con un par de docenas de ovejas que le siguen con cabeza gacha.
-¿Qué tal, Juanito?
-Como siempre, ¿logró escribir algo?
-Lo de siempre.
Nada nuevo. Solo las mismas páginas en blanco que me hacen sentir culpable desde el escritorio

12 comentarios:

Viperina dijo...

Pues tiene que ser una sensación maravillosa esa de sentirte el rey de tu propio mundo. Mejor eso que sentirse vasallo de otro, desde luego.
Besos, amigo.

€_r_i_K dijo...

Vaya!!! No pensé en lo que ha dicho Viperina, es una opción, pero bueno,el pastor seguro que alguna historia te puede contar....

Salu2ssss.....

Luz de Gas dijo...

Tiene que abrir un blog, seguro que eso lo motiva para escribir mientras las ovejas pastan.

Precioso.

Un abrazo

LA PALABRA INVISIBLE dijo...

Muy bueno, como siempre. Un abrazo.

Alejandra Menassa dijo...

Hola Miguel, exquisito, como nos tienes acostumbrados. Por cierto ¿te animaste alguna vez con la poesía?
Un beso

Alejandra Menassa dijo...

Perdón: si es un perro me muerde, poesía me caía justo a la derecha a la altura de mis ojos.
Los leo.
UN beso

SeaSirens dijo...

Estar en blanco, es un signo de silencio.
Sin duda, el silencio habla y mucho.
Escucha todas esas palabras.

Beitosss y disfruta de la cima, porque no hay muchas!!

Juanmi Vicente dijo...

es como una tarde de domingo convertida en un bucle infinito! por lo menos te libras de las páginas en blanco, miguelín!

Cabeza de Hierro dijo...

Exactamente el sentimiento que me embarga tras tantas semanas sin publicar xD
Supongo que el sentimiento es general, cuando las musas no visitan. En tu caso lo hicieron, y hay que dar gracias.

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

Hay como un profundo silencio lleno de voces que quieren decir . Un beso me gustó gracias

mojadopapel dijo...

Los pueblos pequeños te hacen sentirte cercano a la gente y a la tierra, sensacion maravillosa.

© Lilium - Lilith dijo...

Quizás tanta paz no es lo que juanito necesite para escribir algo distinto:)

He de confesarte que si esos prados son tus musas, vaya que si son especiales ellas:)

Te dejo un beso grande;)